Crítica de Berta Taracena

La imagen símbolo en la obra
de Artemio Guerra

Por Berta Taracena


Las obras recientes de Artemio Guerra (1993 -96) destacan por su expresión dinámica, conjunto de formas en que sus ángulos y líneas rectas se oponen a curvas y círculos; y al accionar de los personajes, y a las figuras de los animales en primer plano, de tal modo, que objetos reales y elementos imaginarios se encadenan y se mueven convirtiéndose en total en característica del lenguaje plástico del artista. Por su morfología y ligereza de movimientos, los nuevos personajes de Artemio Guerra: Agoreros, trashumantes, pegasos, demagogos, músicos; crean relaciones plásticas dentro del cuadro, que denotan fuerza y ternura, espíritu crítico y coherencia, dando lugar a imágenes-simbolo sin concesiones anecdóticas.
Las grandes series tituladas Cajas de Pandora o Trashumantes (1995-96), entre otras, resultan una especie de tributo al dibujo por medio de entrecruzamientos de líneas que se organizan y orquestan con los movimientos y los gestos de las figuras principales, igual que con los detalles menores.
Estas pinturas, se encuentran destinadas a suscitar entusiasmo, principalmente por el ritmo poético conseguido por el artista, a través de largos años de disciplina y audacias pictóricas, de cuyo desarrollo resultan síntesis y esplendente resumen.

BERTA TARACENA
Destacada crítica de arte. Pintora,
muralista, grabadora y creadora
original de dibujos animados para
Cine.
Los temas ya citados, y además, La Muerte del Centauro, Pandora, Los Pegasos, El Saxofonista, y otros que integran el conjunto titulado "Homenaje al obrero mexicano" procuran favorable pretexto para construcciones visuales, cuya solidez no tiene fallas debido a que, como arriba se dijo, las relaciones objetivas entre los diversos elementos compositivos se resuelven mediante una sencillez magistral.
Artemio Guerra pinta una mitología vieja como el mundo, pero que nos es propuesta bajo una luz actual, gracias a una técnica que no sólo está de acuerdo con la época moderna -retando su despiadada tecnología- sino que ha sido descubierta y elaborada por el propio artista.
Su presente intento conmemorativo alcanza niveles monumentales en pinturas que vibran con intensidad, animadas de ese movimiento que deriva de la articulación múltiple y compleja de formas estrechamente enlazadas, que en el arte de Artemio Guerra ligan personajes y cosas, fantasía y esperanza.
Berta Taracena
México, D.F.
1996.

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